La risa de Eva

Círculo para mujeres desobedientes

Santa Marta y Bogotá

Facilita: Li Ángel, Terapeuta menstrual certificada por Madretierra Tarot©

Pertenciente a la Red de Terapeutas Menstruales©

La terapia menstrual es un conjunto de saberes ancestrales femeninos que han sido recopilados, recreados y reforzados con técnicas de sanación energética. Busca guiar a la mujer en un reconocimiento más profundo de su ciclo menstrual y de su vida como ser femenino, hacia un contacto más consciente con su sangre menstrual y recuperar la importancia de los ritos de paso para conectar una etapa de la vida con otra. (Madretierra©).

________________________________ 

 

Entre la rutina, el trabajo, el estrés de la ciudad, la familia y nuestra obsesión por hacerlo todo bien, se nos olvida finalmente quiénes somos, qué queremos, qué sentimos y dónde ponemos nuestra energía. Inspirada en esta situación, he creado La risa de Eva, un círculo de sangrado menstrual, dirigido a mujeres desobedientes que como Eva, no se dejan poner límites y exploran más allá, para recordar quiénes son y dónde está su poder personal, a través de sus ciclos lunares.

 

Es muy posible que Eva, luego de comerse esa jugosa manzana, se echó una risotada por largo tiempo... es precisamente esa la sensación que deseamos recuperar. Queremos contactar con todo aquello que conectado a nuestra intuición, nos produce gozo auténtico y bienestar... así a los demás les parezca una locura.

 

¡Cuando una mujer se conoce a sí misma a través de sus ciclos, conoce su risa.

Cuando ríe desde el útero, ha descendido a sus profundidades y

cuando conoce su oscuridad, no hay quien la detenga....

sencillamente es ella misma! 

 

El círculo de mujeres es un espacio sanador, de reencuentro con nosotras mismas y con otras… un lugar donde derribamos los prejuicios de la competencia femenina, un lugar donde nos reconstruimos como hermanas.

 

"Pero un círculo de sangrado menstrual es más aún, porque allí logramos contactar con nuestro verdadero poder femenino, la ciclicidad, y en ella el sangrado menstrual, que al transitarlo en círculo nos permite ver que aquello que me pasa a mí nos pasa a todas, y tener la posibilidad de resignificar nuestra capacidad femenina” (Zulma Moreyra, creadora de la Terapia Menstrual).

 

Por tanto, La risa de Eva, consiste en un camino de reconexión con nuestro ciclo menstrual para entendernos aún más y sacarle provecho a todo el poder que nos ofrece la naturaleza a través de nuestros diferentes ciclos y de las diferentes mujeres arquetípicas que nos habitan para sacar partido de todo nuestro poder.

 

Es un proceso práctico, profundo, divertido y sanador! Está dirigido a todas las mujeres, incluso a quienes están en la menopausia, o aquellas que han sido objeto de una histerectomía, a madres con hijas a punto de experimentar su menarquía o a mujeres que gozan de una buena relación con su menstruación.

 


Altar de Luna

Nuestra sangre también hace parte de nuestras aguas. Es poder, vitalidad y conexión con la vida. De hecho, es la única sangre humana que se desprende sin que sea procedente de la violencia.

Por eso, cada vez que una mujer siembra su sangre en la Madre Tierra, está ayudando a sanarla y agradeciendo la vida de la humanidad.

Desde el año 2016 las mujeres del círculo La risa de Eva levantamos un altar de luna, para sembrarnos y entregar nuestros propósitos a la Tierra.

Conócenos aquí

 

Video recomendado

Loreto Contreras es una artista chilena que ha explorado desde diferentes técnicas las expresiones femeninas ligadas a sus ciclos.

 

En este video invita a las mujeres a vivir su menstruación de manera amorosa y consciente, ya que entre el afán y nuestros ritmos vertiginosos, muchas veces no escuchamos lo que nos pide nuestro interior durante la menstruación.

 

A propósito de nuestros ciclos

No sabemos qué nos pasa, vamos y venimos, estamos incómodas o demasiado alegres, nos sentimos inquietas... pues aquí viene un gran descubrimiento: "No somos locas o raras, somos cíclicas". 

 

Esto lo concluí con mi mejor amiga en una conversación brillante que tuvimos y luego lo entendí claramente en la Terapia Menstrual.


Taller práctico para realizar en círculo:

¡No soy loca, soy cíclica!

En general, podríamos decir que las mujeres estamos desconectadas de nuestro ciclo menstrual y con esa verdad vivimos a diario. 

La gran mayoría, desconocemos que nuestro ciclo se parece al ciclo de la luna. Sin embargo, cuando conectamos con esta ciclicidad accedemos al conocimiento del propio cuerpo(1), que nos brinda la posibilidad de vivir de manera más consciente con lo que sentimos y experimentamos durante un ciclo de 28 días. 

En las fases por las cuales atraviesa la Luna, el cuerpo de una mujer experimenta de manera visible los mismos cambios.

A partir de este conocimiento, he diseñado este taller práctico donde encontrarán información valiosa enfocada a reconocer las fases lunares en cada una.

Por ejemplo, cuando estamos próximas a ovular, nos encontramos en un estado muy similar al ciclo lunar de la luna creciente, llenas de energía, dinamismo e intelecto.

Cuando ovulamos, estamos en un estado muy similar al ciclo lunar de la luna llena, experimentando la compasión, el amor, la fertilidad y una alta sensibilidad.

Cuando estamos próximas a menstruar, nos encontramos en un estado muy similar al ciclo lunar de la luna menguante, con un poco de cansancio, llenas de intuición, irritables y conectadas con nuestros sueños.

Y cuando menstruamos, estamos en un estado muy similar al ciclo lunar de la nueva; introspectivas, transitando nuestra oscuridad, sabias y emocionales.

A partir de esta observación, es claro que somos cíclicas y que transitamos diferentes estados. Al respecto se nos llama y nos llamamos locas, desconociendo que detrás de ello, hay un gran potencial que tomado en cuenta, está a favor de nuestros desempeño personal en diferentes ámbitos de la vida.

En este taller compartiremos información, experiencias, rituales y diseñaremos un calendario lunar para seguirnos el rastro de nuestros ciclos, con el fin de recuperar nuestro poder personal a través del reconocimiento de las fases en nosotras.

 

Duración: 4 horas

Sesión grupal con mínimo 4 mujeres

Dirigido a: mujeres de 17 a 50 años

 

(1) Zulma Moreyra. Mi sangre cura. Cuadernos Rojos,2a edición. Barcelona, 2017.

 

 


Testimonio personal

En la mayoría de los casos, nuestro sangrado está asociado a incomodidad y muchas mujeres, quisieran borrarlo de su existencia, otras para lo único que le “echan un vistazo” al ciclo es para revisar si hay riesgo de embarazo y otras tantas (yo me incluyo) recordamos nuestro ciclo porque de un día a otro nos sentimos hurañas, inconformes o con piquiña existencial y es ahí donde hacemos click: “claroooo, ya entendí…es que estoy pre menstrual!”Todas tenemos miles de historias asociadas a la manera como ahora vivimos nuestros ciclos.

 

Madres que no iniciaron a sus hijas, adolescentes que se mancharon e hicieron el ridículo públicamente, niñitas de 11 años que desde entonces ya estaban destinadas a padecer de cólicos porque “así les pasa a las mujeres de la familia” y muchas más… cada una reconocerá la suya y ojalá logre identificar información importante para su proceso.

 

Lo cierto es que ahora entre tantos cambios planetarios, el Universo requiere de mucha energía femenina para armonizarse y propiciar la sanación. Todo el tiempo lo estamos viendo: cada vez hay más círculos de mujeres, aquelarres, mujeres brujiando en oficinas, literatura especializada, bendición mundial de útero, terapia menstrual y demás evidencias…

 

Sin embargo, sabemos que se requiere de “esa” energía, pero al mismo tiempo, para la gran mayoría de las mujeres hace parte del gran misterio… “¿dónde está la energía femenina, de dónde sale, yo dónde la tengo?” y aunque suene incomprensible, estas respuestas no son tan fáciles de contestar.

 

Hace ya unos diez años que tomé sesiones de masaje terapéutico con una mujer maravillosa que me dijo amorosamente que era importante contactarme con mi ser femenino… ese día se abrió un gran portal en mi camino, pero a la vez me vi parada frente a una puerta que no tenía ni idea cómo abrirla.

 

Esas palabras “tienes que” me dejaron desconcertada porque no venían con instrucciones y yo, que ya me sentía mujer, eso de “conectarme con mi ser femenino” lo tomé como una patada en los ovarios y acrecentó mi extravío pero a la vez mi curiosidad…

 

¿Cómo así, y entonces qué había sido todos esos años, una imitación de ser femenino? Le estuve dando muchas vueltas a eso de la conexión con lo femenino, empecé a usar faldas y disfrutarlo lentamente, a reconocer mi belleza, a empoderarme como mujer, a indagar por qué tenía cólicos menstruales tan fuertes, a hacer acupuntura, a meditar, a ir a círculos de mujeres, a crear proyectos de sanación para mujeres…

 

Han pasado diez años en esa búsqueda y por fin encontré la respuesta, la instrucción que me faltó: para conectar con el ser femenino de cada una, es necesario conectar con nuestro ciclo menstrual. Sencillo.

 

Nos influencia cuatro arquetipos de mujeres/diosas diferentes en 28 días con cualidades y poderes diferentes. Esto nos obliga a muchas incluso a comer diferente en cada ciclo. Nos lleva a descansar más o a crear más. A tomar más o menos decisiones. A estar introvertidas o socialmente más activas...

 

Es un conocimiento que debemos entender muy bien como mujeres y circular entre mujeres y hombres, porque nos enseña que no somos unas locas histéricas bipolares, que un mes estamos riendo y otro con bajón. Nos permite entendernos como mujeres cíclicas que florecemos, nos revitalizamos, entramos en introspección y luego nos deshojamos en el transcurso de 28 días.

 

Lejos de ser una maldición, es una gran oportunidad porque que en el transcurso de ese ciclo, contamos con poderes físicos, espirituales e intuitivos que nos permiten entendernos para actuar de acuerdo a cada aspecto del ciclo por el cual atravesamos.

 

Es sencillo y potente! Quitarnos la etiqueta de histéricas y reconocernos como “cíclicas” es un gran paso hacia la conexión con nuestra esencia femenina. Lo único que requiere es escucharse a sí misma, llevar un diario de observaciones, tomar nota de  los sueños, volverse un poco más receptiva y empezar a fluir con todo aquello que se es, sin críticas.

 

A todas la mujeres les digo que no es un camino inalcanzable, que es maravilloso descubrirlo de la mano de otras mujeres en círculos, de amigas, de la madre e incluso, de los hombres que nos acompañan. Y es en definitiva, el primer gran paso para romper con tantas etiquetas sociales que la mayoría de veces somos nosotras mismas quienes más las validamos, tan solo por desconocimiento.

 

Li Ángel

Terapeuta Menstrual

Síguenos en Instagram:

soyaguamor

CONTACTO

 

TELÉFONO: (57) 3164418285

cuentame@soyaguamor.com

clientes@soyaguamor.com

 

****

Santa Marta - Colombia

 

Si te gustó, comparte esta página:


Síguenos en facebook